Dogorah: música de plantas y accidentes sonoros

Dogorah es un proyecto autogestivo que propone explorar todos esos sonidos que permanecen ocultos
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¿A qué suena un árbol cuando se cae en medio de un bosque solitario? ¿Cuál es el sonido del silencio melancólico? ¿Qué lenguaje hablan las plantas cuando logran enlaces micorrizales? Quizá esos sonidos sólo viven románticamente en nuestra imaginación y probablemente la pregunta más importante aquí es por qué no hemos tratado de interpretarlos. Sin ser pionero en el tema, Dogorah (el proyecto de Diego Cera) intenta dar su propia versión de esos sonidos un tanto ocultos.

El proyecto nació en un lugar imaginario entre Toluca y la Ciudad de México. En los bosques y montañas que conectan a ambas ciudades, Diego encontró la inspiración que buscaba para iniciar un proyecto musical en solitario. Aunque parecen verdes y muy naturales, pocos lugares en ese tramo están libres de la intervención humana y aún así da la impresión de que toda figura de concreto es una ruina olvidada frente a los árboles, a veces centenarios, que las rodean. A pesar de nuestro carácter destructor, la naturaleza siempre gana terreno.

Fotografía: Bere de Rosas

Por otro lado están la ciudades, imponentes y aparentemente monolíticas donde todos los edificios parecen uno mismo, así como sus habitantes dan la impresión de estar todos conectados. Lo curioso es que aún con tantas personas viviendo en estos espacios, todo mundo se siente solo, triste, angustiado o melancólico al menos una vez por semana. El mejor ejemplo de esto es el metro, que probablemente es el lugar más solo del mundo. A pesar de ir con cientos de personas, uno se ve obligado a voltear hacia abajo y encerrarse en su propio mundo. Lo único que queda es imaginar qué sienten o piensan todos las personas que están haciendo el mismo viaje.

Es válido decir que Dogorah es un ser natural e intangible que vive y se nutre de un mundo que apenas comprende pero que inevitablemente lo atrapa. De ahí que el proyecto tome su nombre de un kaijú extraterrestre que se alimenta de la energía de las ciudades más grandes.

Dogorah, un proyecto DIY

Fotografía: Bere de Rosas

Sobre la parte técnica, Dogorah es un proyecto que se define a sí mismo como autogestivo. Además de instrumentos tradicionales como guitarra, bajo y teclados, Diego Cera utiliza aparatos construidos o intervenidos por él mismo. Ya sea un pedal de efectos, un oscilador, un juguete modificado por circuit bending o ejercicios de pure data, la idea es que estos instrumentos en conjunto construyan la identidad del proyecto.

Hace unos meses Diego construyó un dispositivo capaz de leer los impulsos eléctricos de las plantas para traducirlos en notas musicales. Los sonidos obtenidos por medio de este aparato de alguna manera permiten un diálogo tangible entre las plantas y el mundo que las rodea. En este caso ese mundo está ambientado por los sonidos, a veces inciertos, de diferentes instrumentos.

No te pierdas una sesión de Dogorah el próximo martes 9 de junio a las 19 horas vía Facebook Live.

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