Si alguien nos preguntara en este preciso momento, «¡Hey! ¿Y cómo eran los cómics de los 90?». Tendríamos que responder con sinceridad pura. Fueron magia en su estado más absoluto. Una era que comenzamos a revalorizar ahora mismo; lejos de compilaciones forzadas, costos que no van de la mano con el valor de sus historias, anuncios al por mayor, crossovers y eventos que son complicados de seguir —sobre todo por nuestras finanzas—, ritmos narrativos que parece que sólo quieren vender, una complicación sobrehumana para conseguir copias originales de varios títulos, e historias que en vez de obras artísticas parecen un experimento de relato previo a su conversión hacia el cine o streaming.
El asunto también es que era otra vida la que se tenía entonces. Las condiciones diferían por completo de lo que hoy poseemos. Sobre todo, en términos de cultura y creatividad juvenil. Los lenguajes urbanos, del hip hop al skate, gozaban de un auge increíble; la música le hablaba a un par de generaciones todavía dispuestas a rebelarse frente a lo establecido; el cine y la televisión experimentaban argumentativamente con el cinismo y la ironía de una sociedad que veía el ocaso de un siglo; y cierto tipo de nihilismo adolescente se entretejía con formas de consumir entretenimiento que nada tenían que ver con la posibilidad de tener un trozo de internet en el bolsillo.
Y a todo este menjurje se le sumaba el universo del cómic, probando con estilos artísticos inusitados, viendo el nacimiento de sellos independientes —porque ir en contra del status quo era vital—, y adaptando sus casas mainstream a una nueva esfera de transformaciones, más y más extremas.
¿De qué se trataban los cómics noventeros?
En general, las historias de esta década se centraban en temas más oscuros que en el pasado, fijando su mirada en antihéroes, violencia y problemas mundanos llevados al superlativo.
Visualmente, los cómics de los 90 fueron protagonizados por siluetas hipermusculosas, facciones sombrías y callejeras, armas descomunales y vestimentas tácticas que podían rayar en lo inverosímil, pero daban fe de lo excesiva que fue esta época.
Asimismo, personajes clave de la cultura del cómic se transformaron drásticamente, incluso artísticamente, tras la aparición de sellos independientes más arriesgados y con ideas frescas. ¿Caso ejemplar? El de Image Comics en 1992, que dio paso a personajes y narrativas explosivas, forzando a que casas como Marvel y DC repensaran sus propuestas para no morir.
Los mejores cómics de los 90
Siendo un reflejo de su época —lo que ahora les vale ser cuestionados y tener algo de mala fama por su alto nivel de violencia—, estos son los cómics que dieron un giro de tuerca a todo lo que conocemos hoy. Historias que definitivamente sólo los verdaderos conocedores aprecian y que provocaron los hitos que dieron paso a lo que ahora conocemos.
Spawn

Spawn fue uno de los títulos originales publicados por Image Comics cuando la editorial se fundó a principios de los 90. Creado por Todd McFarlane, esta propuesta parecía la antítesis de los cómics más convencionales; y en efecto lo fue. Su nombre se hizo sinónimo de independencia, oscuridad y brutalidad. Spawnfue un éxito de ventas desde el minuto uno y sigue siendo uno de los cómics de los 90 más valorados por el público conocedor.
Hellboy

Creado por Mike Mignola, el principal aspecto de Hellboy que enamoró a los fans —casi al instante— no fue la historia ni el tono, que sí, son impecables, sino su singular estilo artístico que exploraba nuevas posibilidades anatómicas y uso de espacios negativos con un sentido bastante reflexivo. Un clásico de Dark Horse que necesitas en tu colección si te dices fan del cómic.
Sin City

Un pilar del cómic de los 90, puesto que Frank Miller —creador— dominó antes que nadie la hiperviolencia, el cine negro llevado al papel, un arte fenomenal capaz de causar escalofríos y profundidad psicológica que raya en lo maniaco. Su narrativa, estilo antología y crudeza le hacen un monumento entre los cómics de los 90 más relevantes.
Batman: Knightfall

Entre los cambios forzosos que DC tuvo que hacer frente a las nuevas generaciones para mantenerse relevante, está éste. Una historia que presentó a Bane —uno de los mayores enemigos de Batman— como autor de su primera derrota definitiva, en la cual le rompe la espalda al caballero de la noche. Un hecho que incluso impulsó el cambio de la capa y capucha azules de la época dorada de Batman a la capa negra con el símbolo del murciélago en un óvalo amarillo. Una historia que abarcó varios libros de grandes escritores como Chuck Dixon y Alan Grant, con el guionista Dough Moench y el dibujante Jim Aparo . La historia fue adaptada para Batman: La Serie Animada; e incluso tocó una adecuación libre en The Dark Knight Rises de Christopher Nolan.
Aunque no seas gran fan de Batman, Knightfall es una lectura esencial.
Sandman

Lanzado en 1989, este título merece estar entre los mejores cómics de los 90, puesto que su desarrollo entero se extendió hacia esta época. Relato creado por el entonces poco conocido Neil Gaiman, quien nos legó una de las historias más singulares y artísticamente valiosas del cómic contemporáneo, con su protagonista —Sueño— en la misión más fantástica y ocultista que pudimos imaginar en aquella década.
Marvels

Nada más noventero que esto. Con el trabajo artístico de Alex Ross y el guión de Kurt Busiek, esta serie narra a los prominentes protagonistas del universo Marvel, desde una perspectiva inusual durante su época dorada (1939-1974). Ésta se desarrolla desde la experiencia de un reportero común y corriente llamado Phil Sheldon, quien a lo largo de su carrera presencia e informa sobre muchos de los momentos icónicos de la historia de dichos superhéroes. Una historia imprescindible que aporta una visión humana de tales personajes, desplegando un montón de sorpresas inesperadas y un desenlace que nadie puede sacar de su memoria una vez leído.
Nota: podríamos incluir en este listado también Kingdom Come, escrita por Mark Waid e ilustrada por Ross, donde los héroes clásicos de DC regresan del retiro en un futuro distópico para combatir a una nueva generación de metahumanos con moral dudosa. Sin embargo, Marvels fue el cómic seminal para el éste y otros trabajos de Ross en los 90, así que estamos cubiertos.
Hellblazer

Olvida todo lo que conoces de esta historia a partir de su adaptación al cine de 2005 con Keanu Reeves, Contantine. Un pilar del sello Vertigo de DC, definiendo un subgénero de terror detectivesco que a la fecha amamos. Una mezcla de suspenso, crimen, magia, política y mundos sobrenaturales. Un relato que con astucia abordó temas reales como la vida pública británica, el racismo, la violencia de género, el ecologismo y las adicciones.
The Death of Superman

Pareciera que hoy es la historia central de toda compilación del kriptoniano, pero cuando salió por primera vez el mundo tembló. De Dan Jurgens y Brett Breeding, ésta es una de las historias de Superman más aclamadas y vendidas de todos los tiempos. Si eres fan de los cómics, se trata una lectura imprescindible. Incluso si no eres fan de Superman, podría ser una de las historias más importantes de la historia del cómic a la que puedes enfrentarte, ya que los superhéroes no morían realmente hasta entonces. Un hecho canónico que cambió la manera en que narramos a estas criaturas.
From Hell

La maravilla de Alan Moore. Una reinterpretación del mito de Jack “El Destripador”, que se ampara en la tesis que señala como asesino a quien era el médico de la Reina Victoria, en realidad. Una mezcla única de ficción, historia, misterio, sobrenaturalidad y política, con una gráfica que te sumerge en la inquietud.
Preacher

Un neo-western sobrenatural que discurre, principalmente, por los territorios de la Nueva España en los Estados Unidos actuales. Una belleza de culto y humor negro, creada por Garth Ennis y Steve Dillon, cuyo protagonista, Jesse Custer, un reverendo excriminal, poseído por una entidad mitad ángel y mitad demonio, descubre que Dios ha abandonado su trono en el Cielo y vive escondido en la Tierra. ¿Su misión? Hacerle responder por su irresponsabilidad. ¿Sus compañeros de viaje? El vampiro Cassidy y su ex novia, la pistolera Tulip. Si esto no te ha atrapado, ¿qué podría? Una joya entre los cómics de los 90 más emblemáticos.
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Muchos podrían decir que entre la época dorada de los cómics de los 80 y el resurgimiento de los 2000, este tipo de literatura estaba plagada por historias sin sentido, tipos musculosos con proporciones imposibles, personalidades zafias, mujeres de proporciones imposibles y un montón de bolsillos innecesarios en su ropa. Simplemente, esta lista demuestra que los 90 tuvieron una profundidad distinta.