Para RENEÉ, la fama llegó de súbito. Aunque su carrera profesional comenzó en 2020, con su álbum Breve Espacio, cuyas canciones le otorgaron una base pequeña, pero sólida de seguidores, no fue sino hasta 2023 que millones de escuchas descubrieron su trabajo cuando su tema ‘Nunca Tristes’, de su segundo disco NMDQH, se hiciera viral en redes sociales. Posteriormente, el tema acumuló más de 60 millones de reproducciones, alcanzando así la certificación de Disco de Platino, lo que marcó un antes y después definitivo en su carrera.
Pero eso fue solo el inicio. Tan solo un año después, en 2024, la cantante regiomontana lanzó su tercer álbum titulado R, el cual no solo marcó su primer paso después de la fama, sino que representó una completa transformación artística. Al encontrarse con infinitas posibilidades frente a ella, decidió ser solo ella misma. Eso significó hacer un repaso por todo lo que había aprendido desde sus 13 años de edad -cuando comenzó a escribir canciones-, y reunir todo su conocimiento musical mientras exploraba su nueva madurez.
El resultado fue uno de los discos mexicanos más interesantes de ese año: un trabajo en el que pop se une con influencias que van desde el folk y el regional, hasta el jazz y la bossa nova, lo que hace cada canción un trabajo único. Mientras que otros artistas actuales enfocados al pop parecen repetir la misma fórmula que les ganó el éxito y encontrar de nuevo la viralidad, RENEÉ recorrió un camino más complejo.
Su voz encontró matices lejanos al sonido más adolescente que tenían sus primeros trabajos, mientras que su lírica también es prueba de esa evolución: la honestidad es la base de las letras, en las que explora sus emociones abiertamente, sin complicarse demasiado en la poesía. Y ese pudor atrae; nos hace identificarnos con ella. Se hace inevitable repetir el álbum o las canciones para cantar en nuestra propia voz sus verdades, que también pueden ser nuestras.
Con tal colección de canciones, no sorprendió que la cantautora recibiera dos nominaciones a los Latin Grammys, uno para el disco por Mejor Álbum Pop/Rock, y otra por Mejor Canción para “La Torre”, un tema rock con un feel noventero inspirado en el sonido de Aerosmith y Led Zeppelin. “Siempre había querido hacer una canción pesada”, dijo después del lanzamiento a Apple Music. “Soy tarotista y la torre es una carta. Significa que a veces las cosas se tienen que derrumbar y caer para ver cuáles son los verdaderos cimientos. Sientes la necesidad de destruirte, pero después de que te parte un rayo, lo que está fijo en ti va a seguir ahí”. En parte, el track -que se llevó el galardón- explica sus últimos años y su proceso de transformación, o reconstrucción.
En 2025, la cantante siguió con ese proceso de exploración, al tomar varios temas de su disco y darles un sonido distinto junto con colaboradores como Denisse Guerrero, Marco Mares, Carolina Ross y Jacinto. Estas versiones fueron lanzadas en la versión deluxe de R. El resultado es otra prueba de su talento como compositora, al acompañarse de estos artistas o dejarlos liderar los temas, prueba que su sonido puede transformarse mientras mantiene en el centro su esencia. El ejercicio es interesante, y nos hace esperar con aún más expectativa su siguiente paso. En este punto, RENEÉ se ha vuelto impredecible, y quizá esa es una de las mejores características que puede tener un artista en este momento.

